Junto a mi grupo correspondiente, visitamos el fondo antiguo de Sevilla, en el cual pudimos observar la una gran cantidad de libros que no podemos encontrar en una biblioteca universitaria.
Además de almacenar libros con varios siglos de antigüedad, lo que más me ha impactado es el modo de conservación de los libros, pudiendo notarse la cantidad de años que llevan encima por el color amarillento que demuestra que no son libros "jovenes".
Por otra parte cabe destacar que también los libros pueden sufrir plagas y ello dificulta su conservación. La persona que nos estuvo explicando el tema, nos contó como tenían libros que eran literalmente taladrados por unos insectos minúsculos pero que demostraban el daño efectuado a través de galerías que creaban por el interior de los libros hasta el punto de desintegrar parte de este.
Más adelante ocurrió un incidente con una compañera y la persona que estaba a cargo de la explicación decidió acabar con la visita, pero en general ha estado bastante bien conocer un poco más acerca de como podemos buscar información de calidad.
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